Paseando por la calle Augusto Figueroa, encontramos un pequeño local que tiene ese “no sé qué” que invita a entrar. Desde fuera, la decoración nos resulta familiar, y una vez dentro confirmamos que los responsables de esta preciosa heladería es el fantástico equipo de “Madrid in love” que consiguen dar a los espacios un alma especial.

 

 

Mistura, en el 5 de esta calle, es una heladería artesanal. Se ha cuidado tanto cada detalle que hasta las cucharillas de los helados son de maiz, lo que las hace biodegradables.

 

Pero detrás de esta heladería y de su forma de hacer los helados, hay una historia que hace que hoy sea lo que es y que reafirma esa teoría de que las cosas en la vida no pasan porque sí sino que parecen formar parte de un plan.

 

Carlos y Carmelo, los dueños,  tienen unas experiencias vitales muy parecidas. Uno pasa media vida a caballo entre Francia y España y otro entre Alemania y España y coinciden en Madrid gracias a unos amigos comunes. Licenciados en ADE prueban en el mundo de la consultoria y de la banca de inversión. El resultado de esta experiencia es que pronto se dan cuenta de que esos no son sus mundos. Golpe de timón y cambio de rumbo. Uno en Nueva York, llevando a cabo proyectos artísticos y el otro en India en busca de su camino. Hasta que sus vidas vuelven a encontrarse en la India donde, en una salida a tomar un café, descubren “la piedra”.

heladería artesanal Mistura

Y es que el secreto de sus helados, además de los ingredientes cien por cien naturales y de proveedores de la región (la leche, por ejemplo, es de una granja de la sierra de Madrid), es la forma de servirlos.  Eliges tu sabor (tarea durísima para el cliente porque querrías probar todos) y empieza al ritual. Sobre una piedra de granito a -20 ºC que hace que el helado conserve todas sus cualidades, se le va dando toques de espátula para que coja consistencia. Se sirve y toca elegir los toppins: anacardos, avellanas, nueces caramelizadas, cacahuetes…

Heladería Mistura. Helados artesanos.
Heladería Mistura. Helados artesanos.

 

Mi recomendación es que probéis uno de frutas y otro como el de pistachos. Los helados de fruta son una explosión de sabor en la boca y los otros dejan sin palabras.

Y para los eternos preocupados por no engordar, os diré para vuestra tranquilidad que los helados de Mistura son 50% de fruta sin materia grasa y leche fresca. Carlos y Carmelo me cuentan que son los primeros a los que les gusta comer sano y hacer deporte y han trasladado su filosofía a su oferta de productos.

 

Y como buenos emprendedores, Carlos y Carmelo tienen esa mentalidad innovadora. Zumos de fruta y verduras hechos en el momento y totalmente naturales, chocolates, galletas y muchas sorpresas para el invierno que va a hacer de Mistura, además de una heladería de culto, un lugar donde tomarse una tarta con una café en una de esas tardes en las que frio madrileño se nos mete en los huesos.

 

Un helado hecho a medida, con los mejores ingredientes, en un sitio con ese encanto especial que te invita a quedarte y servido por Carlos o Carmelo que te los llevarías a casa tanto por ese toque chic que tienen como por sus experiencias vitales que trasladan a su negocio. Son felices con lo que hacen y así lo transmiten. Rompieron con el guión de los “chicos de ADE” y han apostado por hacer sus vidas diferentes trayendo a Madrid algo diferente.

 

Es un pecado no probar los helados de Mistura. Y en invierno, nos sorprenderán con nuevas cosas con las que pecar.

 

MISTURA

C/ Augusto Figueroa, 5

Metro Chueca/Tribunal

 

Horario: todos los días de 10 a 00 h.

Deja un comentario