LA CATEDRAL DE UN “LOCO”

Justo es un hombre menudo, con la cara surcada de arrugas y una viva mirada a pesar de los 92 años que soportan sus huesos. Con un sempiterno gorro rojo y una bata de trabajo azul, su cabeza alberga fórmulas de geometría, álgebra, arte, ingeniería que no ha aprendido en ninguna universidad… Cada una de…