DE FOGONES DE “MAHOUDRID” Y CENAS SECRETAS EN PALACIOS

Recibir un mail con las palabras “Cena Secreta” y  “Palacio” y organizado por una marca de cerveza como Mahou volcada en su nueva campaña en la vida cultural de Madrid hace irresistible contestar en el minuto cero y con un sin condiciones.

La cita a las 21.00 h en el Palacio de Santa Bárbara, en la #manzanamahou. Nuestros anfitriones nos recogen en la puerta, nadie conoce a nadie,  les seguimos expectantes mientras comienza el paseo por los escondrijos del palacio. Paredes que se abren y nos llevan a un pasadizo con unas estrechísimas escaleras de caracol que crujen con nuestras pisadas, armarios que no son lo que parecen y ocultan puertas secretas…

PALACIO DE SANTA BÁRBARA MADRID

Atravesando la puerta de un antiguo taquillón llegamos al comedor.

Seis platos, seis comensales, una encantadora anfitriona, Alejandra, y una noche llena de incógnitas. Velas, media luz y cerveza, un antídoto perfecto contra cualquier atisbo de timidez y empieza la charla.

Aparece en escena el cocinero Juan Pozuelo con su equipo y con él da comienzo una de las cenas más especiales en las que he estado, madrileña hasta el tuétano, literalmente (bueno con un toque cordobés en forma de salmorejo que Juan nos coló por aquello de hacer un guiño más allá de lo puramente castizo).

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Los platos se convertían en un misterio también. Una constante adivinanza que Juan nos iba ayudando a descifrar. Ensaladilla rusa camuflada bajo la apariencia de una croqueta, un cocido “disfrazado” de hueso, un salmorejo para llorar de la emoción, unos callos madrileños que llegan en forma de envío postal y el plato estrella: una lasaña de rabo de toro simplemente espectacular.

Con cada plato una Mahou distinta (clásica, tostada…) tan de bar de Madrid que rompe con cualquier rigidez ¿Quién dijo que lo castizo no es cool? La cena no pudo serlo más. Platos de siempre con apariencia de ahora.

Terminamos la cena con un toque de Zarzuela: Agua, azucarillos y aguardiente decorado con algodón de azúcar, tan típico de las verbenas de Madrid.

Fue una noche fantástica, llena de misterios, de gente encantadora de charla animada y de comida espectacular. Madrileña hasta la médula.

Gracias a Mahou por esta iniciativa y por promover la cultura de Madrid.

Y enhorabuena a Juan Pozuelo. Platos llenos de sabor y creatividad extrema y una manera de “contarlos” que hace que aún se disfruten más

 

Podéis visitar la web de Mahoudrid y los planes que ofrece aquí.

 

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