Mi vida está vinculada desde que nací a este precioso pueblo de la sierra de Madrid. Crecí pasando los veranos entre las montañas de la sierra de Guadarrama, cuando no hacia falta más que unos amigos, una piscina y una bicicleta para pasar el mejor verano de tu vida.

 

Poco a poco fui descubriéndolo con otros ojos. Y lo que de pequeña asocias a diversión de verano se levanta ante tí cargado de otros significados:  arte, arquitectura, historia… y se abre paso la  curiosidad por conocer los secretos que guarda cada piedra.

 

Imagen www.monasteriodelescorial.com
Imagen www.monasteriodelescorial.com

 

A solo 45 km de Madrid se puede disfrutar de un lugar mágico, parado en el tiempo, donde los sólidos muros de una construcción capricho de un Rey se erigen imponentes para recordarnos que un día reinamos en medio mundo.

 

Aunque Felipe II construyó el Real Monasterio del Escorial para conmemorar la victoria en la batalla de San Quintín y crear un monumento funerario digno de los Habsburgo, cuenta una leyenda que bajo los muros del Escorial se encuentra una de las puertas de acceso al infierno. Felipe II, el monarca que mandó construir este imponente complejo arquitectónico, era un hombre obsesionado con la religión y con la construcción de este edificio pretendió sellar una de las puertas de acceso al averno.

 

Un rey visionario, grande en su trono pero pequeño ante Dios, se rodeaba de todo tipo de reliquias que aun se conservan en el Monasterio. Cuentan que dormía con su cama orientada a un armario lleno de huesos de santo y demás partes.

 

El 23 de abril de 1563, hace 452 años, se colocó la primera piedra de este ambicioso proyecto arquitectónico pero hubo que esperar hasta el año 1971 para saber dónde estaba esta piedra que se descubrió de manera casual, durante la construcción de unas nuevas cocinas en el monasterio. LLeva inscrita la frase:

 

«Dios óptimo máximo, vele por esta obra».

 

Unas pocas cifras bastan para hacernos una idea de la magnitud del proyecto:  2.675 ventanas, 1.200 puertas, 88 fuentes, 16 patios y 89 escaleras.

 

El Monasterio del Escorial es una obra renacentista, época en la que las construcciones se regían por criterios racionalistas, pero se construyó bajo coordenadas astrológicas. Muchos lo comparan con el Templo de Salomón.  La planta tiene forma de parrilla en honor a San Lorenzo quien fue martirizado en una. Austero pero imponente, como el mismo Rey que lo mandó construir.

 

Muchas son las leyendas que alimentan la historia del monasterio y del monarca. Se dice que la figura de San Lorenzo que preside la fachada principal mira hacia un punto en el que hay un tesoro escondido. Cuentan que un perro rondaba el monasterio impidiendo trabajar en las obras diciéndose de el que era enviado por el diablo para que no se sellara la puerta de acceso al averno.

 

Es un sitio que hay que visitar al menos una vez en la vida porque no deja indiferente. Nunca tendremos la posibilidad de encontrarnos ante tantos reyes juntos (la cripta real es uno de esos lugares que pone el pelo de punta pero por el que es inevitable sentir una morbosa curiosidad). LLeno de historia, sobrecogedor en sus dimensiones y que no deja indiferente. Aquí podéis encontrar toda la información necesaria para visitar el monasterio.

 

Pero el Escorial es mucho más que el Monasterio. El pueblo permanece inmune al paso del tiempo. Sus calles empedradas, sus casas de estilo herreriano y sus características cuestas para ponerse en forma hacen que El Escorial sea uno de los sitios con más encanto de Madrid.

 

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¿Qué más es imprescindible hacer en El Escorial y su entorno?

  • Una caminata en invierno por el pico de Abantos es una inyección de energía.
  • Subir a la Silla de Felipe II y disfrutar de la naturaleza con unas espectaculares vistas de los bosques y el Monasterio.  Cuentan que Felipe II subía hasta aquí para supervisar el avance de las obras.
  • Pasear por La Herrería, una finca histórica llena de robles y fresnos.
  • Pasear por el parque de la Casita del Príncipe.
  • Visitar el Valle de los Caídos. Despojarse de todo prejuicio sobre este lugar y subir a conocerlo porque la parte de la Abadía esconde muchos secretos además de tratarse de uno de los bosques más espectaculares de la comunidad de Madrid.  He tenido la suerte de poder acceder a sitios no visibles a los turistas gracias a uno de los monjes de la Abadía y esconde rincones de un valor artístico espectacular.

En coche, se puede visitar todo en un mismo día. Una escapada para descubrir la sierra de Madrid en un entorno natural único que guarda secretos y leyendas que solo una vez allí pueden llegar a entenderse.

Un comentario en “EL ESCORIAL: EL SUEÑO DE UN REY LLENO DE LEYENDAS NEGRAS”

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