Pensaba hacer una entrada en la agenda de eventos, pero después de ir a ver la obra de teatro creo que merece un post.

 

Iba totalmente en “tabla rasa” ya que la obra se había estrenado el día anterior, así que la única referencia que podía tener venía de la sinopsis de la obra y del conocimiento de la vida del escritor y su obra.

 

El nombre Gross indecency es un término legal utilizado originariamente para criminalizar la actividad sexual entre hombres o la sodomía.  Y es que mucho se sabe del genio Oscar Wilde pero poco del sufrimiento por el que tuvo que pasar tras ser juzgado por sodomía.

 

Wilde, casado y padre de 2 hijos, empieza su calvario con una simple nota en una tarjeta de visita en la que el Marqués de Queensberry, padre de uno de sus amantes, le acusa de gross indecency: sodomía. Wilde, para salvaguardar su reputación e impulsado por su amante, demanda al padre por difamación.

La obra de teatro se basa en este hecho que llevó a Wilde a un interminable juicio y  durante un año a la cárcel y que sería su camino hacia la tumba. La ironía y crueldad de la vida; cómo estando en lo más alto se puede caer a lo más bajo. Wilde era el escritor de moda, sus obras se representaban con llenos en los teatros, era el imprescindible en las reuniones sociales hasta que un trozo de papel comienza con su destrucción.

 

Si estáis esperando una obra de teatro convencional esta pieza se aleja de cualquier convencionalismo. Un coro de actores se mueve como sombras entre los personajes principales citando fuentes que dan consistencia a la obra: desde biografías, hasta referencias de periódicos de la época que se hicieron eco de la noticia de los juicios a Wilde, con una impecable interpretación.

 

La puesta en escena es de una simplicidad engañosa ya que cada elemento en algún momento de la obra va a tener un cometido. Incluso la disposición del público en la sala, nada convencional, tiene un fin. El vestuario forma parte de ese espejismo de simplicidad.

 

Sin duda una obra que merece la pena ver por la magnífica interpretación de los actores, la originalidad de la puesta en escena y la temática.  Toda la ironía que caracterizó al magnífico Wilde le costó la cárcel por un desliz en una de sus respuestas al fiscal. No os cuento más. ¡Tendréis que ir a verla!

 

Como dato curioso os diré que me quedé perpleja con el actor que interpreta a Oscar Wilde: Javier Martín que así dicho… El reportero de “Caiga quien caiga” totalmente irreconocible y con una soberbia interpretación de Wilde.

 

Estará en el teatro Fernán Gómez.

Aquí podéis comprar las entradas.

 

Gross Indecency Los tres juicios a Oscar Wilde. De Moises Kaufman Compañía: TeatroLab y El Reló from @fernangomezccv on Vimeo.

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