Siempre lo digo. Y es que en Madrid hay 3 mundos en los que la vida transcurre en paralelo aunque solo podamos vivir en uno de ellos.

 

Está nuestro plano horizontal, el de ras de suelo lleno de escaparates, viandantes, bocas de metro, paradas de autobús, portales y todo atisbo de vida que nos quede a la altura de los ojos. El Madrid del subsuelo, lleno de galerías, túneles, bunkers, trasteros que custodian secretos de familias  y con el metro como una capsula de vida dentro de la ciudad subterránea. Y otro Madrid en las alturas. Ese que me hace correr el riesgo de fracturarme el cráneo contra una farola, caerme en alcantarillas y pisar a algún que otro peatón despistado. Y este Madrid, el Madrid de las alturas siempre resulta fascinante y sorprendente. La diosa Atenea hierática vigilando el horizonte de la ciudad, una cuadriga, preciosas cúpulas, campanas centenarias, preciosas azoteas, áticos que despiertan la envidia… Y como no, cosas curiosas.

 

En el número 3 de la calle Milaneses encontramos una estatua cuanto menos inquietante. Podría perfectamente ser el ángel caído del Retiro intentando volver a su pedestal después de una noche de copas sin ser capaz de levantar el vuelo. Un ángel patas arriba que no deja indiferente al viandante que lo descubre.

 

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La estatua podría encuadrarse en el movimiento del “feísmo”. Un ser alado, patas arriba y con la cabeza incrustada en el muro. El feísmo tiene normalmente una temática que como se intuye de su propia termino es fea pero realizada con una técnica impecable. Es lo que le pasa a esta escultura: es una temática bastante tremenda pero con unas proporciones perfectas.

 

ACCIDENTE AEREO ESCULTURA MADRID

 

Y no se trata de ningún lucifer caído del cielo a los infiernos. La escultura se llama “accidente aéreo” y la realizó el escultor Miguel Ángel Ruiz quien contaba la historia de este ser alado que sale a dar una vuelta y al regresar, han pasado los años, se desorienta con los nuevos edificios que han crecido en la ciudad y pega tremendo golpe contra uno de ellos. Tal y como lo cuenta invita a pensar que el ángel iba pasadito de cosas nocivas para la salud. Un despiste de años no se justifica por la pureza del aire que se respira en las alturas. Una oda al despiste con la que no me puedo identificar más (adaptado a mi versión suelo que es por donde me manejo).

 

ACCIDENTE AEREO ESCULTURA MADRID

 

La obra fue un encargo de los propietarios de la casa sobre la que está anclada. Gente que me encantaría conocer porque tienen que tener una personalidad peculiar con ciertos tintes excéntricos para primero encargar este tipo de obra y segundo colocarla en lo alto de tu casa.

 

Eso sí, le da a esa zona de Madrid tan perfectamente maravillosa un punto transgresor. Voy a pensar qué pondría en la azotea de mi casa si pudiera permitirme tener mi propia escultura. La vida te sorprende a veces y hay que tener algún plan por si llega ese momento.

No dejéis de mirar para arriba que Madrid siempre nos regala alguna sorpresa suspendida de algún balcón, algún ático o alguna azotea.

 

3 comentarios en “INQUIETANTES ESCULTURAS. ACCIDENTE AÉREO EN PLENO CENTRO DE MADRID”

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