Después de varios meses viendo como estos patinetes se hacían con las aceras de Madrid por fin me he animado a probar Lime.

Justo dos aparcados en la puerta del Retiro por la que lo íbamos a atravesar caminando nos llaman la atención y nos ponemos mano a la obra.

La aplicación se descarga en un visto y no visto. Metemos el código que nos mandan y  nos llega rápidamente, damos nuestra tarjeta de crédito/débito y ya podemos desbloquear uno.

En el mapa podemos ver el nivel de batería del patinete que vamos a coger (geolocalizándolo y viendo el código) y una estimación de los kilómetros que podremos recorrer con él. Quiero pensar que los que se ven solos en mitad de una calle o de un camino es porque se han quedado sin batería, aunque no hay que olvidar que en este país tenemos cierta tendencia a no cuidar mucho lo que no es nuestro.

Para desbloquer muy fácil: escaneamos el código QR del manillar y el patinete ya está listo para circular.

Tienes que aceptar unos cuantos puntos de esos que libran a la empresa de la aplicación de responsabilidad si eres un descerebrado circulando. Supuestamente deberíamos llevar casco, pero no creo que mucha gente tenga en casa uno para estas ocasiones.

Un par de empujoncitos con la pierna, como en los patinetes de toda la vida, y se activa la parte eléctrica. ¡Y ya está! A sentirse el rey del mundo con el viento en la cara. Una auténtica gozada.

Pros:

  • Rapidez. Por ejemplo: cruzar el Retiro de puerta a puerta son solo 11 minutos llevándolo a una velocidad prudente.
  • Poco contaminante. Al finalizar el trayecto la propia App te dice las emisiones que le has ahorrado a la atmósfera.
  • Fácil de usar (tanto la App como el patinete).
  • Muy divertido.

Contras:

  • Puede coger mucha velocidad y en manos de un descerebrado puede convertirse en un arma de destrucción masiva. Tiene que convivir con peatones, otros coches, etc.
  • Los baches se notan hasta en la última neurona pero vas tan feliz que esto es secundario.
  • No lo pruebo por la calzada con coches ni aunque me paguen por ello. Si impone tener que esquivar gente no me quiero imaginar esquivar coches. Que por mucho que nos empeñemos esta ciudad no está preparada para los vehículos de menos de 4 ruedas.
  • El precio. Es carito. Coger el patinete 1 euro y luego lo que se vaya consumiendo por tiempo. 0,15 euros por minuto.

Cuando llegamos al destino notificamos a la aplicación que hemos finalizado el trayecto, hacemos una foto del lugar en el que lo dejamos para que lo encuentre el siguiente cliente más fácilmente y lo aparcamos en un lugar que no entorpezca el paso.

El servicio funciona entre las 5 de la madrugada y las 9 de la noche.

Los patinetes, según la nueva normativa de movilidad, podrán transitar por ciclocalles, carriles bici, pistas bici y por la calzada de calles integradas dentro de las zonas 30. No podrán usarse en aceras de ningún tipo y se añade la opción de usar las calles en las que todos sus carriles tengan una velocidad máxima de circulación de 30 kilómetros por hora. Se prohíbe el uso del carril bus y espacios  para peatones. En parques y zonas ajardinadas, se permite la circulación por las zonas habilitadas para las bicis, pero no por los pasos peatonales.

No os encariñéis mucho con ellos porque ya llegará Manuela (Carmena) con la rebaja. Su futuro en Madrid es bastante incierto.

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