Toda la vida he pensado que no sé pintar. Abandoné los lápices de colores con el último mapa de España que tuve que colorear por provincias en el colegio, allá por 4º de EGB y creo recordar que, más allá de los subrayadores fosforitos, no he vuelto a pintar más que círculos en mi cuaderno de las reuniones del trabajo. La gente no merecía sufrir desprendimiento de retina.

Un antiguo compañero de trabajo, de mi etapa de diseño, siempre me decía que lo tenemos ahí dormido y que solo hay que despertarlo y trabajarlo. Yo asentía pensando por dentro que en mi caso la conexión mano-cerebro hacia masilla por algún lado no enviando bien las ordenes cuando se trataba de dibujar.

Y resulta que ahora le tengo que dar la razón. Y solo en una tarde.

El concepto de “Meeting Paint” es sencillo: cogete a unos amigos que estén hartos de hacer siempre los mismos planes, apuntate el día y la hora que quieras y ponte a pintar entre cañas y risas.

El sitio acompaña: Enfant Terrible, un espacio multiactividades y tienda multimarca en un precioso local del Barrio de Salamanca.

Meeting Paint Bocados de Madriz

El reto: no haber cogido un pincel en la vida, sentarse delante de un lienzo en blanco y con las indicaciones que un artista-profesor nos va dando, crear. Y como esa campaña de una conocida bebida que hay ahora mismo en televisión sentir “la increíble sensación de venirse arriba”.

Es genial ver como te vas creciendo, como cada uno tiene su propia interpretación del cuadro que se pinta, como, a pesar de la homogeneidad del tema, cada uno le da su propio toque personal. Las caras como niños pequeños, con la lengua fuera cuando intentamos tirar unas lineas finas sin convertir el cuadro en un apocalipsis, o como se mueven los brazos casi al ritmo de la música, cuando no hay miedo, con brochazos gordos.  Aprendes que todo sobre el lienzo tiene solución: te sales, pintas encima. No drama. Solo hay que ver lo evidentes que son algunos pentimenti en ciertos cuadros de pintores como Velázquez.

Meeting Paint Bocados de Madriz

El toque del delantal, la música de fondo, la cervecita y el grupo de amigos hacen que la tarde se convierta en una experiencia divertidísima y además consigue que salgas por la puerta con la sensación de que Velázquez o Rembrandt eran unos aficionados y que eres un autentico personaje salido del mismo Renacimiento.

Nunca me había sentado dentro de un lienzo en blanco y es una actividad relajante. Llegas a un nivel de concentración que te evades de cualquier pensamiento que no sea estar allí, pintar y disfrutar de ese momento.

Y me vine con mi cuadro a casa. Mi vanidad me dice que le haga un sitio en la pared, pero mi sentido común me dice que está muy bien para lo mal que yo me expreso con los pinceles. Me quedo con las sensaciones de una tarde divertida y de descubrimiento de una parte artistística que no sabía que tenía.

Juzgad por vosotros mismos (¡no muy duramente, por favor!)

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Una experiencia que os recomiendo y muy divertida para hacer con amigos.

¡Gracias a Pía y Sandra por motivarnos durante toda la sesión y guiarnos tan bien!

Meeting Paint está en Enfant Terrible

Tenéis toda la info en su web: www.meetingpaint.es

 

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