San Antón (San Antón Abad) cuentan que nació en el siglo III D.C. en Egipto en una acomodada familia. Tras perder a su familia a los 20 años eligió la vida ascética retirándose a vivir en soledad en un monte.

 
Cuenta la leyenda, que en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos que padecían  ceguera y San Antón los curó. La jabalina ya no se separó más de su lado y le protegió de otros animales. Por ello al santo se le suele representas con  un cerdo a sus pies.
 

Después de su muerte, se cuenta que se rezaba a San Antonio para proteger a los animales de las pestes en la Edad Media.

 

En el siglo de Oro, la fiesta se traslada a la ermita de San Blas en Atocha donde era tradición que los porqueros llevaran sus cerdos y se premiara al que tenía mejor presencia. Se organizaba también una carrera entre los cerdos seleccionados y el primero en llegar al depósito de comida era nombrado “Rey de los Cochinos”.

 

Como colofón a la fiesta uno de los porqueros era elegido por sorteo y se le disfrazaba de san Antonio Abad y se le subía a un burro. El porquero ponía rumbo a la ermita de San Antonio seguido de los cerdos, con su majestad “el rey de los cochinos” a la cabeza.

 

En la iglesia de San Antón esperaban los monjes para bendecir el pan de los campesinos y la paja y la cebada alimento los animales.

 

Y así nacen lo que hoy en día son “las vueltas de San Antón” en torno a la parroquia de San Antón, que se llenaba de romerías en las que participaban los campesinos con sus animales para ser bendecidos. Con el tiempo se empezaron a repartir allí los panecillos del Santo entre los asistentes.

 

Fotografía de Campúa 1954

 

La fiesta fue tan importante que hasta los reyes acudían aunque sufrió un declive despareciendo poco a poco hasta que en 1983 resurgió el alcalde Enrique Tierno Galván quiso «rescatar las antiguas tradiciones madrileñas».
 
Actualmente se hace una procesión en la que participan los caballos y las unidades caninas policiales, los halcones de la Guardia Civil y los perros guía de la ONCE y todos los madrileños que se acercan hasta el templo para que sus mascotas reciban  la bendición y los bollos del santo.

 
LOS PANES DE SAN ANTÓN

Se trata de unos panecillos elaborados con una fórmula secreta que los mantiene tiernos durante bastante tiempo si se guardan junto a una moneda en el armario durante un año. Son una réplica de los panes que comía el Santo durante sus ayunos.

 

Desde por la mañana, después de las misas, el sacerdote bendice en la calle a los animales.

 

A las cinco de la tarde comienzan las Vueltas de San Antón, una procesión que recorre las calles de alrededor. Una imagen de San Antón preside la plaza junto al metro Tribunal.

 

Si tenéis una mascota y tiempo para asistir a la bendición puedes disfrutar de la primera fiesta tradicional de Madrid del año después del día de Reyes. Allí se dan cita todo tipo de madrileños con todo tipo de mascotas. Un auténtico espectáculo animal.

 

Fotografía de Campúa 1953

 
PROGRAMA DE LA FIESTA DE SAN ANTÓN

  • 10 a 20 horas. Bendición de animales en la Iglesia San Antón, C/ Hortaleza, 63
  • 11 a 20 horas. Venta de panecillos en la Iglesia San Antón, C/ Hortaleza, 63
  • 12 horas. Misa Mayor en la Iglesia San Antón, C/ Hortaleza, 63
  • Resto del día misas cada hora hasta las 19 horas
  • 17 horas. Vueltas de San Antón. Salida Iglesia de San Antón

 
Iglesia de San Antón
Dirección: Calle  Hortaleza,  63
 
Toda la información sobre la fiesta aquí.

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