Los museos de cera tienen ese punto siniestro en el que la perfección de las recreaciones de los personajes reales hace que nos encontremos ante una inquietante realidad paralela. Alicia dentro del espejo, sin vida, pero tan real que da la sensación de que en cualquier momento el clon de cera va a parpadear o va a empañar el espejo con su respiración.
 
A veces, incluso nos vemos forzados a retirar la mirada de la figura de cera por miedo a sentir un leve movimiento en su cara.
 

Pero estos museos tan perfectos en los que posiblemente se hayan recreado hasta los intestinos del clon de cera del personaje carecen de emoción, no tienen gracia. Es como un Photoshop en 3D de los personajes reales. Ni un poro abierto, ni un pelo fuera de su sitio y ni un lunar que no esté donde tiene que estar. Y eso, no tiene ningún mérito porque en ese caso ya tenemos al real que con un poco de suerte en algún momento de nuestra existencia, si aún vive, podríamos cruzarnos por la calle (bueno, en España tenemos más posibilidades de cruzarnos con Fernando Esteso que con Bradley Cooper pero es lo que hay).

 

El Museo de Cera de Madrid sí que ha encontrado la manera de darle una vuelta a la experiencia de quien lo visita. Debería impartirse como caso práctico en los masters de Marketing en el módulo de “Customer experience (experiencia del cliente)”.

Ha sabido diferenciarse, encontrar su océano azul y asegurarse salir en la prensa cada vez que incluye o procede a retirar un nuevo personaje.
 
Me declaro súper fan de este museo y os cuento las razones:

  • Cualquier parecido con la realidad, en muchos de los personajes, es pura coincidencia. Y no hay nada que nos guste más que la carnaza. “Yo no soy de criticar, pero…”  ¿Quién ha podido olvidar los memes que circularon por Internet cuando se estrenó la figura de la Princesa de Asturias? Y es que no era para menos. La pobre niña parecía sacada de una película de Stephen King y no sabemos si lleva más almidón en el vestido o en la cara. Si a esa pobre criatura la llevan a verse así misma que preparen un psicólogo.

 

La Reina tampoco se queda atrás. Para cualquier cospiranoico esto sería obra de un republicano para que odiemos a la Casa Real. Y ¿qué harán cada vez que Dña. Leticia se hace un retoquito? ¿Tiran de espátula y soplete para arreglar la figura de cera? A juzgar por la imagen que tiene ahora tiene un proceso de dermatitis agudo. posiblemente producido por las readaptaciones tras los retoques.

 

leti-cera

     

  • Poder disfrutar del momento en el que el personaje real posa estoicamente al lado de su supuesta recreación con una media sonrisa apretando dientes (me pongo en su piel y me tendría que meter una caja de Lexatines para aguantar la risa). Ese momento en el que el personaje “clonado” recibe la invitación, va al museo a inaugurarse a sí mismo y se encuentra con una atrocidad… Aprieta dientes y lleva un mechero a ver si acercándolo un poco se derrite el engendro que dicen que eres tú.

 
rafa-nadal-museo-cera-madrid

Atención a la cara de pena de Nadal. Pide un Prozac para superarlo.
  • Ver como se retiran a los personajes que han pasado a ser non gratos en la vida real. Es como si la justicia divina, la de los tribunales o la justicia social extendiera su mano dentro del museo e hiciese caer a personajes que probaron las mieles de la gloria y el reconocimiento público.

 
MD56. MADRID, 11/02/2010.- Dos operarios del Museo de Cera de Madrid retiraron hoy la escultura de cera de Jaime de Marichalar , una vez inscrita la sentencia de divorcio de la Infanta Elena en el Registro Civil de la Familia Real, y que ayer fue dada a conocer por fuentes del Palacio de la Zarzuela. EFE/Juan M. Espinosa TELETIPOS_CORREO:%%%,%%%,%%%,MADRID

Marichalar más tieso que la mojama siendo conducido a su “retiro” después del anuncio del divorcio.
     

  • Tiene un punto siniestro que hace que estés en tensión durante toda la visita. Como si entraras en el pasaje del terror. Cientos de ojos inertes mirándonos durante el recorrido. Una experiencia extrema incluida en el precio de la entrada.
  •  

  • Me encanta imaginarme las reuniones del museo. Orden del día:
    • Nuevo estiramiento de Isabel Preysler y Tita Cervera y a ver como gestionamos lo del Camilo Sesto que no nos queda barniz.
    • Al Puma se le ha caído el pelo de fibra de carbono. Imposible recurrir al pelo natural, no hay presupuesto suficiente para laca.
    • Retirada de Isabel Pantoja hasta nuevo permiso penitenciario… etc.
    • Vargas Llosa, por favor, me lo cambian de la sala de los literatos a la de personajes del corazón.

 

Reino Unido no sé como aun mantiene relaciones diplomáticas con España. Quizás aun no les haya llegado el eco de las figuras de la Familia Real Británica. Carlos de Inglaterra con uniforme militar y después de haberse bebido las destilerías de las Highlands. Y el Príncipe Guillermo con un trasplante capilar de pelo de llama y una preocupante palidez.

 

No hay que perder de vista a los personajes de ficción. El Snoopy astronauta es lo más parecido a una réplica china de Cobocalleja.

 
Snoopy fake
 
Yo, si fuera famosa viviría en pánico por recibir esa llamada en la que me dicen que voy a tener el honor de pasar a formar parte de la galería de personajes ilustres de este museo. Yo, por lo que pueda pasar, creo que en este caso prefiero no ser profeta en mi tierra. No sea que me ocurra como a Fernando Alonso.
 
alonso-cera
 
O como al Papa que parece que ha salido de un after después de meterse unas cuantas pirulas, éxtasis líquido y alguna botellita de vodka destilado en la Siberia profunda.
 
museu-de-cera34521-600x407
 

En general, es un paseo anacrónico, que da cierto ataque de caspa, pero que merece la pena porque las risas están aseguradas. Y ahora es producto mejorado: un trenecito del terror y una cápsula de esas que se menean hasta que te ponen los higadillos del revés cerrada a cal y canto.

 

Y es que “aquí no hay más cera que la que arde”.

 

Insisto, muy fan de una mañana en el Museo de Cera. Es un lugar imprescindible que visitar en Madrid.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: